Regulación sensorial en el aula masiva: estrategias ante hipersensibilidad al timbre, bullicio del comedor y luces
Para un niño con desorden del procesamiento sensorial, el timbre de cambio de clase suena como una sirena antiaérea a 100 decibeles: exigirle que se quede quieto sin apoyos es exigirle que tolere dolor físico real.